Organizaciones sociales, colectivos y redes de defensa del territorio denunciaron una serie de agresiones contra comunidades y pueblos integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) en Guerrero y Chiapas, al sostener que enfrentan un patrón de criminalización, desplazamiento forzado, hostigamiento y despojo territorial por defender sus tierras, su autonomía y sus formas de organización comunitaria