Un análisis sustentado en datos satelitales de Global Forest Watch y en padrones de beneficiarios del programa federal Sembrando Vida documentó que, durante 2019, primer año de implementación, se registró una pérdida de cobertura forestal estimada en 72 830 hectáreas en zonas donde operó esta política pública, lo que abre un debate sobre sus efectos ambientales y el diseño de sus incentivos