El llamado Frente Amplio Democrático lanzó una crítica directa a la iniciativa de reforma electoral enviada al Congreso por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, al considerar que el proyecto fue elaborado con premura y sin la transparencia que, a su juicio, debería caracterizar a una transformación institucional de esa magnitud.
A través de un comunicado difundido el 4 de marzo, la organización cuestionó la forma en que se construyó la propuesta que ahora deberá discutirse en el Congreso de la Unión, señalando que el proceso de elaboración habría estado concentrado en un círculo reducido de asesores cercanos al gobierno federal. Según el posicionamiento, esta dinámica dejó fuera a actores clave del debate democrático, entre ellos especialistas en materia electoral, representantes de fuerzas políticas y diversos sectores de la sociedad civil.


En el documento, el Frente sostuvo que “todo indica que la redacción de esta iniciativa se realizó escuchando únicamente a un reducido grupo de consejeros cercanos al poder”, lo que, afirmó, limita la pluralidad que debería acompañar una reforma destinada a modificar las reglas del sistema electoral mexicano.
Además de cuestionar el origen de la propuesta, la organización también puso el foco en lo que consideró una falta de transparencia durante el proceso previo a su presentación formal. De acuerdo con el Frente, durante varios días el contenido completo del proyecto no fue difundido públicamente, mientras en paralelo circulaban presentaciones, láminas informativas y resúmenes que, según su interpretación, no permitían conocer con precisión el alcance jurídico y normativo de la iniciativa.
Para el bloque opositor, esta dinámica de comunicación pública generó un debate incompleto sobre un tema que impacta directamente en la estructura del sistema democrático del país. En ese sentido, señalaron que el intercambio de argumentos se desarrolló más a partir de materiales de divulgación que del análisis detallado del documento legislativo.
La organización también advirtió que este procedimiento podría interpretarse como una falta de respeto institucional hacia el propio Poder Legislativo, al considerar que la discusión pública sobre la reforma comenzó antes de que el texto completo estuviera disponible para su análisis formal dentro del proceso parlamentario.

En su posicionamiento, el Frente Amplio Democrático insistió en que una reforma electoral de fondo no puede construirse “desde la opacidad ni sin escuchar a la pluralidad política y social del país”, subrayando que las reglas del sistema electoral deben surgir de consensos amplios para garantizar su legitimidad y estabilidad.
Mientras la iniciativa comienza su tránsito legislativo, el grupo informó que actualmente se encuentra analizando a detalle el contenido de la propuesta enviada por el Ejecutivo federal. Como parte de ese proceso, adelantó que dará a conocer su postura oficial el próximo 6 de marzo, cuando celebre el evento “Sí a la Democracia y la Libertad, no a una Reforma Electoral Regresiva” programada para las 10:00 horas a la cual invita, registrándose aquí.
Durante ese encuentro, sus integrantes discutirán las implicaciones políticas, institucionales y electorales del proyecto impulsado por la administración de Sheinbaum. El objetivo, según explicaron, es definir una posición común frente a la iniciativa y establecer la estrategia que seguirán en el debate público y legislativo.
La organización también convocó a sus integrantes, así como a actores políticos, académicos y sociales interesados en el tema, a participar en un proceso de deliberación más amplio para revisar el alcance de la reforma y evaluar sus posibles efectos sobre el sistema electoral mexicano, en momentos en que el debate sobre las reglas democráticas vuelve a colocarse en el centro de la agenda política nacional.