En una reunión estratégica celebrada en Washington D.C., el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, formalizó acuerdos operativos con el director de la Oficina Federal de Investigación (FBI), Kash Patel. El encuentro tuvo como objetivo central optimizar la transferencia de información táctica para la localización y captura de individuos con órdenes de aprehensión vigentes en ambos países, bajo las directrices de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
En Washington, me reuní con el director del @FBI @FBIDirectorKash Kash Patel, en representación del Gabinete de Seguridad.
— Omar H Garcia Harfuch (@OHarfuch) March 19, 2026
Reafirmamos que la cooperación bilateral, basada en la reciprocidad, el respeto a nuestra soberanía y la responsabilidad compartida, permite avanzar con… pic.twitter.com/HIJqhLlsHR
Durante el primer trimestre de 2026, la coordinación entre la dependencia encabezada por García Harfuch y el FBI ha reportado resultados cuantitativos en la desarticulación de células delictivas. Entre las capturas más destacadas se encuentra la de Samuel Ramírez Jr., quien fue localizado en Culiacán, Sinaloa, el pasado 12 de marzo. Su detención ocurrió apenas 73 minutos después de haber sido incluido oficialmente en la lista de los diez fugitivos más buscados por el gobierno estadounidense. Ramírez Jr. era requerido por un doble homicidio ocurrido en el estado de Washington en el año 2023.
Asimismo, las autoridades mexicanas ejecutaron la detención de Alejandro Rosales Castillo en el estado de Hidalgo durante el mes de enero. Castillo, quien evadió a la justicia por casi una década tras un asesinato en Carolina del Norte, fue ubicado mediante el cruce de datos biométricos y análisis de redes de apoyo logística realizados por la inteligencia mexicana. Estos operativos se suman a la captura de Ryan James Wedding, exatleta olímpico vinculado a redes de tráfico de narcóticos a gran escala, cuya localización fue producto del seguimiento de comunicaciones compartidas entre ambos países.
El discurso oficial del secretario García Harfuch subraya que esta colaboración se rige por el principio de soberanía nacional. El funcionario enfatizó que, si bien el FBI proporciona datos de inteligencia y seguimiento técnico, la planeación y ejecución de los operativos de captura son responsabilidad exclusiva de las fuerzas federales mexicanas, incluyendo la Secretaría de Marina (SEMAR), la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Fiscalía General de la República (FGR).
Esta postura responde a la necesidad de mitigar la violencia en regiones críticas como Zacatecas, Guanajuato y la frontera norte, donde los sujetos identificados como generadores de violencia coinciden frecuentemente con los perfiles buscados por las agencias internacionales por delitos como tráfico de fentanilo y lavado de dinero. El gobierno mexicano utiliza esta información para dirigir sus recursos de élite hacia objetivos que afectan la paz pública de manera directa.
La gestión de Kash Patel al frente del FBI ha introducido un enfoque de resultados inmediatos, priorizando la eliminación de trabas administrativas en el intercambio de fichas delictivas. En Estados Unidos, la narrativa mediática ha presentado estas detenciones como una validación de la política de seguridad exterior actual, mientras que en México se interpretan como un fortalecimiento de las capacidades de inteligencia del Estado civil y militar bajo el mando de García Harfuch.
El intercambio de información ha permitido también identificar flujos financieros de grupos criminales que operan en ambos lados de la frontera. Las autoridades han reportado que la neutralización de estos objetivos prioritarios impacta directamente en la reducción de la capacidad operativa de las bandas delictivas, limitando su alcance en el trasiego de drogas y el tráfico de personas hacia el norte del continente.
García Harfuch sostuvo previamente una reunión con Terrance Cole, titular de la Administración de Control de Drogas (DEA). En ese encuentro, las autoridades revisaron acciones relacionadas con el combate al narcotráfico y el tráfico de armas hacia México. El diálogo incluyó la identificación de redes criminales que operan en ambos países, así como el análisis de mecanismos para el seguimiento financiero de organizaciones delictivas, buscando mejorar la coordinación en investigaciones de carácter transfronterizo.
#DEA Administrator Cole, during a visit with Omar García Harfuch, Secretary of Security and Citizen Protection of #Mexico, discusses cross-border collaboration in the fight against drug trafficking and safer communities on both sides of the border. #PublicSafety @TheJusticeDept pic.twitter.com/MArww00ELG
— DEA HQ (@DEAHQ) March 16, 2026
La cooperación con la DEA se integra en la agenda bilateral de seguridad, donde las instituciones mantienen comunicación constante para atender delitos que afectan a ambas naciones. El enfoque se centra en el intercambio de información y en el fortalecimiento de procesos de investigación técnica. Estas acciones buscan reforzar la colaboración en el combate a la delincuencia organizada bajo los acuerdos vigentes entre México y Estados Unidos.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha instruido que la prioridad de estos encuentros sea la reducción de la violencia interna. El secretario de Seguridad reiteró que la cooperación internacional es una herramienta complementaria a la estrategia de cuatro ejes que prioriza la atención a las causas y el fortalecimiento de la inteligencia.