La decisión está vinculada al deterioro en la asequibilidad de la deuda pública, así como a la rigidez en el gasto gubernamental, factores que dificultan una consolidación fiscal efectiva.
El régimen fiscal renovado, denominado “Derecho Petrolero para el Bienestar”, modifica el esquema actual, estableciendo un impuesto único de 30% sobre la producción de hidrocarburos y 11.63% sobre el gas natural.
Además, el FMI calcula que un aumento del 10 % en los homicidios reduce la actividad económica en alrededor del 4 % y que rebajar a la mitad las tasas de homicidios podría impulsar la actividad un promedio del 30 %.