El presidente de Argentina, Javier Milei, firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que modifica la Ley de Migraciones para permitir la expulsión o impedir el ingreso al país de ciudadanos extranjeros que agravien a la República Argentina, a sus símbolos nacionales o a los argentinos, una decisión que el Gobierno justificó como respuesta a lo que calificó como una "campaña antiargentina" surgida durante y después del Mundial de Fútbol 2026