El poblado de Juan Sarabia, en el municipio de Othón P. Blanco, vive una de las semanas más oscuras de su historia reciente tras la desaparición de al menos 20 de sus habitantes en un lapso de siete días, una cadena de hechos que desató pánico colectivo, cierre de escuelas, comercios semivacíos y una comunidad prácticamente inmovilizada por el temor. La tranquilidad habitual de esta localidad del sur de Quintana Roo fue sustituida por calles desiertas, casas atrincheradas y familias que dejaron de salir incluso para adquirir alimentos esenciales