México realizará tres Simulacros Nacionales en 2026, con el objetivo de reforzar la cultura de protección civil y evitar que la activación de la alerta sísmica tome por sorpresa a la población. Así lo confirmó el Gobierno federal, que detalló fechas, horarios y alcances de estos ejercicios preventivos, incluyendo uno exclusivo para la Ciudad de México y el Estado de México.
La medida busca fortalecer los protocolos de evacuación, evaluar el sistema de alertamiento y mejorar la reacción ciudadana ante emergencias reales, especialmente en un país con alta actividad sísmica, según datos del Servicio Sismológico Nacional.
En ese sentido, las autoridades federales confirmaron tres fechas clave para los simulacros en México:

18 de febrero – Simulacro en CDMX y Estado de México
El miércoles 18 de febrero a las 11:00 horas se realizará el primer ejercicio, aunque será exclusivo para la Ciudad de México y el Estado de México.
Durante el anuncio oficial, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, explicó:
“Ciudad de México y Estado de México, el próximo 18 de febrero a las 11 de la mañana, van a sonar 13 mil 900 altavoces que están ubicados en esta zona de la Ciudad de México y Estado de México. Asimismo, sonará el alertamiento por telefonía celular”.
Este ejercicio activará el sistema de altavoces públicos y la alerta sísmica en teléfonos móviles, como parte del fortalecimiento del sistema de notificación masiva.
6 de mayo – Primer Simulacro Nacional 2026
El 6 de mayo se llevará a cabo el primer Simulacro Nacional a nivel país, en el marco del 40 aniversario del Sistema Nacional de Protección Civil.
El Sistema Nacional de Protección Civil fue creado tras los devastadores sismos de 1985, con el propósito de coordinar acciones preventivas, de auxilio y recuperación ante desastres.
Este ejercicio involucrará dependencias federales, estatales, municipales, empresas y ciudadanía en general.
19 de septiembre – Simulacro Nacional en sábado
El tercer ejercicio se realizará el 19 de septiembre, fecha emblemática en la memoria colectiva del país por los terremotos de 1985 y 2017.
Por primera vez, el Simulacro Nacional se llevará a cabo en sábado, con el objetivo de ampliar la participación social.
El 19 de septiembre es una jornada simbólica para México. El sismo de 1985 transformó la política de protección civil del país, mientras que el de 2017 volvió a poner a prueba la capacidad de respuesta institucional y ciudadana.
Alerta sísmica 2026: mejoras en altavoces y telefonía celular
Las autoridades informaron que actualmente se trabaja en el mejoramiento del sistema de alertamiento por telefonía celular, así como en la actualización del mensaje de emergencia.
De acuerdo con la funcionaria federal, el texto del alertamiento será modificado, atendiendo una solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum, con el fin de hacerlo más claro y efectivo.
En la zona metropolitana del Valle de México operan 13,900 altavoces públicos, los cuales forman parte del sistema de alerta temprana.
¿Por qué son importantes los simulacros sísmicos en México?
México se ubica en una de las regiones con mayor actividad tectónica del mundo, debido a la interacción de las placas de Cocos, Norteamericana y del Pacífico.
Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), los simulacros permiten:
- Evaluar tiempos de evacuación.
- Medir la capacidad de respuesta institucional.
- Detectar fallas en protocolos de emergencia.
- Fomentar la cultura de la prevención.
Estos ejercicios no solo prueban la infraestructura tecnológica, sino también la organización comunitaria y la reacción individual.
Cómo prepararte para el Simulacro Nacional 2026
Las autoridades recomiendan:
- Identificar rutas de evacuación en casa, escuela o trabajo.
- Localizar puntos de reunión seguros.
- Participar activamente en el ejercicio.
- Mantener la calma al escuchar la alerta sísmica.
El objetivo es que la activación del sistema de alerta no genere confusión ni pánico, sino una respuesta ordenada y eficiente.
Los Simulacros Nacionales 2026 en México no son solo eventos protocolarios. Representan una estrategia integral para fortalecer la resiliencia ante desastres naturales.