Este reconocimiento forma parte de un esfuerzo de los tres países europeos por apoyar la paz a través de la solución de dos Estados, en la que tanto israelíes como palestinos puedan coexistir en Estados separados.
La renuncia de Kuleba, quien ha sido una figura clave en la diplomacia ucraniana desde el inicio de la guerra, representa el cambio más significativo en el gobierno hasta ahora.