La Corte Suprema de Estados Unidos mantuvo vigente, por ahora, el principio de ciudadanía por nacimiento para las personas nacidas en territorio estadounidense, incluidos los hijos de padres que se encuentran en el país de manera irregular o con una situación migratoria temporal, al no permitir que entre en vigor una modificación de alcance nacional que buscaba restringir ese derecho mientras continúan los litigios en tribunales inferiores