“Jalisco se merece un clima de paz política, sin estridencia. Convivamos, hablemos, propongamos y discutamos de forma generosa y respetuosa”, expresó, en un tono conciliador que marcó el hilo conductor de su discurso.
El mandatario subrayó que su administración se caracteriza por la cercanía con la gente, por la autocrítica y por los resultados tangibles. “Somos seres humanos, nos equivocamos, pero lo importante es recomponer con humildad y sencillez”