Chihuahua no puede permitirse caer en manos de Morena. Sería condenar nuestro progreso, nuestra autonomía y nuestro futuro. Aquí necesitamos gobiernos que trabajen, no que improvisen; que escuchen, no que impongan; que construyan, no que destruyan. Necesitamos unir fuerzas entre ciudadanos, empresarios, jóvenes y líderes sociales para defender a Chihuahua del retroceso que representa Morena.